Después visité este templo cercano al principal, a modo de aperitivo
Desde allí se podía ver Shwendagon:
La entrada sur de Shwendagon está protegida por dos leones, he aquí uno de ellos:
Para llegar al templo se atraviesa un largo pasillo de escaleras cubierto, la primera fotografía es de su interior, la siguiente es una panorámica que muestra su exterior.
Aquí vería por vez primera estas mini estupas blancas, tan frecuentes en templos de todo el país:
Detalles diversos:
Frutería de Yangon:
La estación principal de Yangon, vista desde el puente que pasa sobre las vías:
Algunas fotos hechas durante el trayecto hacia Mandalay:
Volví a Yangon para tomar un vuelo de regreso a Tailandia, y por supuesto, volví a pasear, cámara en mano, pero esta vez dedicando el día a visitar sus calles y sus edificios coloniales, con regreso a la pagoda Shwendagon para verla a la luz del atardecer y con iluminación artificial.
Edificios coloniales, casi todos ellos por la zona céntrica de Yangon:
Cafetería del lujoso hotel Strand:
Trabajadores callejeros, el primero es un lector del futuro a través de las líneas de la mano, el segundo un exprimidor de caña de azúcar:
Pagoda Shwendagon. Relieves en la madera, una joven amiga, la enorme estupa bajo la luz del atardecer, ofrendas de incienso y velas ardiendo, y por último tres imágenes de la pagoda bajo la luz artificial:
Desde Yangon continué mi viaje regresando a Tailandia, concretamente a Chiang Mai, a donde volé esa misma tarde.
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