martes, 31 de diciembre de 2024

2009 Japón - 4. Nagoya, Shirakawa-go y Takayama

En Nagoya me dirigí rápidamente al castillo, impresionante el aspecto del jardín que lo rodea. Ya incluso desde fuera:



Incluso en una misma rama las hojas tienen distintos colores.



Vista de los jardines:



Por último, algunas ramas:



Algunos samurais, shogunes y princesas... de pega:



Éste roba cámara:



En Japón las maquetas de los monumentos están presentes por todos lados. Son monumentos en sí mismas:



Una miniatura precursora del manga:



Vista de Nagoya desde lo alto de su castillo:



Vista del castillo desde Nagoya:



Lejos del mundanal ruido, dependencias de un pequeño templo:



El moderno puerto de Nagoya:



Imagen del atardecer desde la torre del puerto:



Por la noche visité el Oasis 21, un complejo de ocio en cuya planta baja hay una pista de patinaje y cuyo techo es transparente y conduce a un mirador. La foto muestra la pista de patinaje a través del estanque del mirador:



Por último, una vista de la torre de comunicaciones de Nagoya desde el mirador del Oasis 21:



De los dos días que estuve en la región conocida como Hida, el primero visité Shirakawa-go, pueblo constituido por casas milenarias cubiertas con un tejado de paja en muchos casos muy alto. La panorámica desde las montañas próximas es espectacular:



Detalle de la construcción de los tejados de paja:



Bonito bar, pese a que no me permitieron desayunar en él:



Casas de Shirakawa-go:





Torii shinto totalmente cubierto de nieve:



Fotografía en acción, pude obtener una instantánea de una capa de nieve deslizándose de un tejado:



Nieve en las ramas:



Y en los campanarios:



Un niño en guerra:



Un bonito biombo en una de las casas abiertas como museo:



En otra de las plantas se mostraban distintas herramientas. Éstas son las utilizadas para construir los tejados de paja:



Esta imagen fue tomada en otra de las casas que se abren como museo:



En esta segunda casa era posible asomarse al desván:



De vuelta en Takayama visité el barrio antiguo, allí destacan dos bodegas de sake, con botellas tan sugerentes como éstas:



O estas garrafas:



Tan sugerentes, claro, que había que probar el contenido. Lo sirvieron en vasos cuadrados de madera!



Por último, para que dejemos de creernos el culo del mundo, he aquí algunas muestras de embutido de cerdo de Hida. Llama la atención el salchichón de la izquierda, casi parece ibérico mismo!



Más garrafillas.



Calles próximas al barrio antiguo:



Más calles próximas al barrio antiguo:



Y más tiendas interesantes:




Como casi todo en Japón, la decoración de las tiendas combina lo tradicional y lo moderno:



Rincón rural:



Takayama by night:



Impresionante solomillo de buey de Hida que me zampé en un restaurante de calidad, pelín afrancesado:



Mercadillo popular:



Más calles próximas al barrio antiguo:



Un simpático restaurador callejero con mi desayuno de aquél día: pinchito de carne de buey y sake (caliente, que estábamos a 0 grados)



Templo curioso, más aún bajo la nieve:



Puente sobre el canal que divide el barrio antiguo:



Puente de barandilla roja:



Otro puente, éste con barandilla verde:



Casa típica del barrio antiguo:



Sombrillas en un museo de artes populares:



Otro museo, éste de carros usados en el concurridísimo festival de Takayama:



La simpática guía del museo:



En un edificio aledaño se muestra una maqueta con los santuarios shinto de Nikko:




Pocos sitios tan buenos para relajarse como una cervecería escocesa:



Calles iluminadas con faroles similares a los utilizados a finales del S. XVII y principios del XVIII:

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