La muralla y su puerta occidental:
Algunos detalles de palacios y templos:
En la calle estaba este muro de los nueve dragones (puedo asegurar que estaban todos aunque no salgan en la fotografía):
Mención especial merece la casa de cambio de Rishengchang:
Las calles de Pingyao presentan este aspecto:
La Torre del Mercado no era excesivamente alta pero ofrecía bonitas vistas:
Al día siguiente visité la mansión Wang. Las siguientes imágenes muestran la sucesión infinita de estancias y otras partes, interiores y exteriores, del palacio:
Cerca había un templo con su pagoda:
Ese día también visitamos un castillo, la fortaleza de Zhang Bi, con varios templos a su alrededor:
De vuelta en Pingyao continué visitando mansiones y palacios. En una de las casas pude ver una pequeña representación teatral:
Pero como de costumbre yo prefería perderme por las calles:
Estas son algunas de las últimas mansiones que visité antes de irme a Datong:
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