Y, cómo no, el castillo de Edimburgo:
Esa noche me alojé en casa de Mónica, una amiga que estaba por aquel entonces estudiando inglés en Edimburgo, y compartía casa con una neska de Euskadi, también majísima. Una de las primeras visitas que hicimos fue al parque donde está la colina de Calton (sí, sin R). De ella dejo estas fotos:
Una mansión cercana, que me hizo pensar en Sir Tim O'Theo:
Otras vistas urbanas, maravillosas:
Una visita rápida a la St. Giles Church:
Este pub se llamaba The Blind Poet. Maravilloso nombre. Allí, por supuesto, cayeron pintas:
Y claro, llegó el momento de la visita del Castillo de Edimburgo. Vista exterior:
Panorámica del patio interior:
Algunos ornamentos, como este Knight:
O este gaitero:
O una capilla:
Más interior aún:
Panorámica del puto castillo:
Y vista de la ciudad desde los puntos más altos:
Visité un barrio pintoresco: Dean Village
Después visité la Catedral de Santa María, St. Mary's. Por fuera...
Y por dentro:
Y, cómo no, uno de los principales puntos de interés del centro de Edimburgo, la torre Scott:
Esta es una vista panorámica parcial desde lo más alto de la torre:
La ciudad, al irse el sol, va mostrando estos paisajes desde la calle de los Príncipes (Prince's Street):
Pero incluso si te alejas de Prince's, puedes encontrar los hoteles más bonitos del mundo:
Ya a la vuelta de mi tour por las Highlands, vi desde fuera este bonito palacio de Holyrood:
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